Hero Image

Noticias

Humanidades dialoga sobre el origen de la vida junto a la primatóloga Isabel Behncke

Charles Darwin fue uno de los científicos más influyentes de los tiempos modernos y su «teoría de la evolución de las especies» marcó un antes y un después en la historia de la ciencia. «El origen del hombre» fue publicado en 1871. 150 años después es posible ver el impacto de sus pensamientos y las consecuencias.

En este contexto, el Instituto de Humanidades organizó el conversatorio Evolución: a 150 años de la publicación «El origen del hombre». Los invitados fueron Isabel Behncke, PhD en Antropología Cognitiva y Evolutiva de la Universidad de Oxford, e investigadora CICS; y Eugenio Guzmán, decano de la Facultad de Gobierno UDD y Máster en sociología de la London School of Economics, UK. Guido Larson, director de la unidad, moderó la actividad.

En primer lugar, para definir quién fue Charles Darwin, Guzmán afirmó que se trató de un científico que a los 26 años se embarcó en El viaje del Beagle. “Una persona culta con la misión de recolectar nuevas especies. Él había dejado Edimburgo, donde estudiaba medicina, para comenzar un trayecto de casi cinco años, pasando un tercio en Chile. Gran parte de sus reflexiones se producen aquí”, dijo.

Tanto Behncke como Guzmán aseguran que Darwin fue disruptivo. La visión que se tenía de la naturaleza era esencialista, pero él modifica este pensamiento diciendo que hay continuidad. Lo anterior no fue tan aceptado, incluso se le insinuó de ateo por incluir al hombre en la teoría evolutiva.

La doctora en Antropología explicó que Darwin, además de ser un caballero victoriano, fue un libre pensador, heredando esta cualidad de su abuelo, Erasmus Darwin.  También aclaró que la gran diferencia de las publicaciones El origen de las especies (1859) y El origen del hombre (1871), es que con la primera irrumpió al plantear que la vida tenía un origen común, “eso ya fue mucho. Al incluir al hombre el revuelo fue brutal”.

Por otro lado, Guzmán puntualizó que, tras la muerte de Darwin en 1882, su biografía se publicó con censuras por sus ideas y no es hasta 1970 que se plasma completa. “Actualmente hay muchas personas que la niegan, incluso existen lugares donde no se enseña ”, agregó.

“Su capacidad como observador y naturalista es extraordinaria. Es impactante que haya llegado a esas conclusiones con tan precarias tecnologías”, reflexionó Isabel.

En relación a la distorsión de su teoría, Behncke concluyó que sí existen y es difícil combatirlas. De ésta surgieron malos usos como el racismo, machismo y superioridad racial.

¿Qué enseñanza general se puede rescatar?, ambos expertos coinciden que es saber que los seres humanos estamos situados dentro de la naturaleza y eso incluye nuestros procesos culturales.

Revisa el conversatorio completo: