Liderazgo en Tiempos de Crisis: El caso de Nelson Mandela

Tras cumplirse 30 años desde la liberación del ex presidente de Sudáfrica y Nobel de la Paz, la candidata a doctora en Derecho Internacional, Astrid Espaliat, expuso sobre la vida de Mandela y las enseñanzas que dejó su lucha en la configuración de líderes.

Revisa el conversatorio completo

Madiba, como se le llamaba afectuosamente, estuvo 27 años en la cárcel por defender los derechos de los negros. Tras su liberación en 1990 lideró el proceso de reconciliación con la raza blanca y por ello recibió en 1993 el Premio Nobel de la Paz. Además, se convirtió en el primer mandatario negro de Sudáfrica y el primero en resultar elegido por sufragio universal en su país.

Tras cumplirse 30 años desde su liberación, el Instituto de Humanidades organizó el conversatorio “Liderazgo en Tiempos de Crisis: El caso de Nelson Mandela” que tuvo como expositora a Astrid Espaliat, Doctora (c) en Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid. El moderador en esta ocasión fue Guido Larson, director del Instituto de Humanidades.

Nelson Mandela nace en 1918 en Mvezo, un pequeño pueblo de Sudáfrica. Su verdadero nombre era Rolihlahla, ​aunque años después sería conocido por Madiba. En cuanto a su educación, tuvo el privilegio de ir a una escuela inglesa, ya que estudiar no era una posibilidad común para el hombre negro.

Por otra parte, a medida que fue creciendo, desde niño observó la práctica del regente (gobernador), a quien admiraba por su forma de escuchar los comentarios de las personas, incluso su paciente forma de aceptar las críticas. Esto, según Astrid, lo marca como líder. Además, fue una persona con alta capacidad de adaptabilidad y de reconocer sus errores.

En la secundaria, Mandela tomó conciencia de que el Imperio Británico suprimió los derechos de los negros, y mientras se preparaba para convertirse en consejero del regente, éste lo obliga a contraer matrimonio y Mandela huye a Johannesburgo, lugar donde termina sus estudios de Derecho y se une al Congreso Nacional Africano, formando la Liga Nacional Juvenil.

En 1956, fue acusado de alta traición por un supuesto intento de golpe de Estado, aunque después fue declarado inocente. En esos 27 años que estuvo en la cárcel, Mandela se convierte en el líder de los prisioneros con el objetivo de luchar contra el Apartheid, sistema de segregación racial en Sudáfrica. Tras negociaciones es liberado y en la primera votación se convierte en el primer presidente negro de Sudáfrica.

El caso de Nelson Mandela sirve para ejemplificar lo que es hoy la lucha contra el racismo, más tras los casos de George Floyd y Rayshard Brooks ¿Por qué este tema sigue siendo un problema? Según explicó Guido Larson, una de las respuestas las tiene el psiquiatra Frantz Fanon, quien escribió sobre la discriminación en su libro “Piel negra, máscaras blancas”. De acuerdo al experto, el racismo no se termina con leyes o elecciones, sino que presupone una evolución anclada en la cultura.

En cuanto al liderazgo de Mandela, Espaliat explica que su éxito estaba en la capacidad que tenía de relacionarse con otros, de dialogar y asumir una posición de consenso. Hoy esta característica no la ve, más bien cree que existen figuras como las de Trump que dividen a la nación y apeló a una mayor responsabilidad de la academia y los votantes como ciudadanos responsables en la elección de los nuevos líderes.

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