Humanidades participó en Encuentros de El Mercurio

Ante más de 100 personas, se comparó la crisis chilena con lo ocurrido en Europa y países latinoamericanos.

 

El pasado 14 de enero, nuestro director, Guido Larson Bosco, participó de un conversatorio titulado “Crisis social en Chile: una experiencia internacional conocida”, organizado por Encuentros de El Mercurio. Compartió escenario con Francisca Alessandri, investigadora del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica y Carolina Álvarez, coordinadora de Informaciones Internacionales del diario, quien moderó la actividad.

A cinco meses del 18 de octubre, los expositores analizaron los procesos de protestas masivas vividos en el último tiempo en lugares como Hong Kong, Cataluña, París, Irán, Bolivia, Ecuador, y las similitudes con el caso chileno.

Según Francisca Alessandri, los estallidos sociales son difíciles de predecir, pero destacó algunas variables. “tienen una oportunidad, un fósforo que se prende. En el caso de Chile fue el alza en el pasaje del metro. Para que este fuego prenda debe existir la leña: descontento, malestar e inseguridad”, ejemplificó.

Entre los temas tratados, destacaron el rol de las redes sociales, que para ambos fue el principal instrumento de comunicación de los jóvenes. Guido Larson explicó que funcionan en base a parcialidades de cognición, por ende, cada quien ve solo lo que sigue y le interesa, desechando miradas contrapuestas. A lo anterior, Alessandri añadió la emotividad que “moviliza y alimenta a las nuevas generaciones”.

La gran interrogante de la jornada fue ¿cómo salimos de esta crisis? Guido basó su respuesta en la experiencia comparada de sociedades que vivieron instancias de protestas como Chile e identificó cinco alternativas:

  1. Re estructuración o reforma
  2. Extinción por agotamiento
  3. Salida populista, es decir, una decisión rápida y poco racionalizada
  4. Salida autoritaria
  5. Salida de acomodo, en otras palabras, que el sistema político recoja parte de la demanda.

Para Francisca esta salida debe incorporar un rechazo a la violencia, líderes responsables que propicien un pacto social y cambios que vayan por la vía institucional.