“Alta tensión en el mundo: EEUU y Norcorea, ¿Lejos de una salida?”

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El jueves 12 de octubre, en el Instituto de Chile, se dio un debate sumamente interesante, organizado por la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas. En la ocasión, invitaron al filósofo y cientista político Guido Larson, en su calidad de analista internacional y profesor del Instituto de Humanidades de la Universidad del Desarrollo, que participó del debate junto a la doctora en ciencia política Lucía Dammert, el analista internacional Guillermo Holzmann, así como a la académica e investigadora del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad Católica, Nicole Jenne.

Patricia Silva, Presidente de la Asociación Nacional de Mujeres Periodistas, inició el evento, agradeció a los panelistas y dio la bienvenida al público, antes de exponer un vídeo introductor al eje del debate: el temor frente a una posible “Tercera Guerra Mundial”, debido a las provocaciones y amenazas que se dan entre los Presidentes de Estados Unidos y Corea del Norte, Donald Trump y Kim Jong-un, que poseen respectivamente armas nucleares. Luego Carmen Jaureguiberry, actuando de moderadora durante el debate, pidió a cada uno de los participantes exponer su visión o diagnóstico sobre esta tensión bastante palpable entre estos países. Además, recordó brevemente que, hacía menos de 24 horas, Corea del Sur y Estados Unidos habían sido víctimas de un ciberataque de parte de Corea del Norte, en el cual se habrían usurpado documentos extremadamente confidenciales.

Se abrió el debate durante el cual los cuatro panelistas tuvieron una visión bastante similar en cuento a la irracionalidad de la política exterior del Presidente de Estados Unidos y a la dificultad ante el régimen norcoreano, que lleva tres generaciones de Kim, adulados por sus ciudadanos y que permanece, hoy en día, bastante incomprensible para el resto del mundo. Guido Larson comentó: “La incertidumbre en cuanto a las posibles acciones de Trump es clave. La manera en que aborda el problema y su narcicismo preponderante podrían llevar a situaciones que todos podríamos lamentar. Además, hay un aspecto cultural en este conflicto que no es menor. Existe una complejidad importante frente a la sociedad norcoreana que no entendemos”. Se planteó entonces el mayor desafío para el resto de la población mundial, el cual es, según Lucía Dammert, “ver este conflicto con objetividad”, a pesar de que uno se pueda sentir más cercano a los Estados Unidos, debe tratar de comprender a Corea del Norte y su posición. Se comentó también respecto a la gran diferencia entre las políticas exteriores de Obama y Trump, afirmando que el último no hablaba al mundo, sino que a una pequeña parte de EEUU, mejor dicho, a sus partidarios y seguidores en Twitter. El profesor Larson señaló un inconveniente considerable: “Sabemos mucho más sobre la psicología de Trump que sobre la de Kim Jong-un”. Lo que resulta ser un problema mayor, dado que no podemos tener certeza de sus posibles acciones o reacciones. Durante el debate, volvieron a comentar del ciberataque, concordando en que, hoy día, existe esta “nueva dimensión” o más bien esta “nueva arma” que es muy preocupante, absolutamente todo puede ser hackeado, lo que genera aún más miedo en cuanto al riesgo que se toma guardando documentos, tanto importantes como confidenciales, en el inframundo del Internet.

Durante el espacio de reflexión, en el cual se invitó al público a hacer sus preguntas, sobresalió el tema de la forma que tienen los medios de manejar y comunicar la información sobre el conflicto. Efectivamente, se preguntó por qué solamente se ven cosas alarmistas, se habla de “Tercera Guerra Mundial” y no se trata de abordar y analizar el problema tal como en este debate. Nicole Jenne, hizo un comentario antes de cerrar el debate: “Cuando Estados Unidos mueve un misil o hace ejercicios navales, la información sale así como lo acabo de decir. Cuando Corea del Norte hace exactamente lo mismo, los medios ponen otro título: Provocación de los norcoreanos”. Ante el temor de lo desconocido, la sociedad norcoreana, y la transmisión de los medios de comunicaciones, resulta complicado ser imparcial.

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