A 100 años de la Revolución Rusa

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El miércoles 18 de octubre se realizó la charla “A 100 años de la Revolución Rusa”, organizada por el Instituto de Humanidades, la Facultad de Comunicaciones y de Derecho de la Universidad del Desarrollo. En la ocasión, Guido Larson, cientista político, analista internacional, filósofo y profesor del Instituto de Humanidades, expuso un análisis del acontecimiento bastante íntegro que cautivó a numerosos participantes.

Carolina Mardones, Decana de la Facultad de Comunicaciones, abrió la sesión para recordar a la audiencia que: “Ayer se cumplieron 100 años de la toma del Palacio de Invierno por los Bolcheviques, lo que dio lugar a una guerra civil”. Además hizo una breve introducción a la temática de la charla, así como de la importancia de su impacto y presentó al profesor antes de invitarlo a empezar su clase.

En la primera parte de la actividad, Guido Larson expuso los elementos que llevan a una revolución, para ello se preguntó ¿qué implica la idea de revolución? y ¿en qué momento se puede hablar de ésta? Afirmó que las revoluciones, que se han dado a lo largo de la historia en varios países del mundo, “ilustran una deterioración de los deseos o de las expectativas objetivas de la población, las cuales están mal representadas a futuro”. Sin embargo, el profesor notó la imposibilidad de determinar cuándo podía haber una revolución dado que no se puede saber cuándo se producirá el quiebre, éste que es el resultado de la insatisfacción creciente de una mayor parte de los habitantes. Larson comentó que la palabra revolución proviene del latín revolutum que se traduce como “dar vueltas”, lo cual explicó como el hecho de “darle vuelta a un sistema político”. Luego, a través de varias gráficas resultantes de distintos estudios, pudo ilustrar los diversos factores que permitieron estudiar el fenómeno de la revolución. Finalmente, se determinaron seis “causas estructurales de procesos revolucionarios”: el descontento social transversal, las restricciones políticas, sociales o religiosas, los intelectuales críticos del sistema, la inacción del gobierno, un gobierno con un apoyo marginal o inexistente y el colapso financiero económico.

En continuación de su clase, Guido Larson presentó una revisión del proceso cronológico e histórico de la revolución de 1917. Destacó la trascendencia de la previa revolución en Rusia que tuvo lugar en 1905 e hizo observar las razones por las cuales se pudo haber dado. Después de un recorrido histórico muy completo, mostró una línea de tiempo que exhibía varios acontecimientos ocurridos entre los años 1891 y 1924 tales como la guerra con Japón en 1904 o la Primera Guerra Mundial en 1914, entre otros. Lo anterior permitió acercarse más a la comprensión del por qué se dio el violento evento de 1917. En la última parte de su exposición, el profesor habló de ciertas personalidades que han sido claves y contribuyeron a la Revolución Rusa de 1917. Nombró a Nicolás II, último zar de Rusia, y a la zarina quienes, por él, fueron “los líderes que no supieron contener el pueblo”. Asimismo, habló de Rasputín, que tuvo bastante influencia sobre la dinastía Romanov, a pesar de sus ineptidudes. Efectivamente, comentó que el zar le había dado mucho poder respecto a la toma de decisiones políticas, entre otras, lo cual suscitó el descontento general de la población dado que Rasputín era un mero hechicero que no debiese haber tenido tanto crédito en el influjo de las decisiones tomadas por el gobierno. Entre otros personajes importantes, Guido Larson resaltó la presencia de Lenin que fue: “la figura central a la hora de la revolución y de alguna manera su cabeza”.

Se cerró la charla con la participación de muchas personas en el público que pudieron hacer sus preguntas a Guido Larson durante el espacio de reflexión que se abrió.

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