Tercera sesión del seminario El amor y sus metáforas: ¿Qué se ama cuando se ama?

Segunda clase “Amor y vanidad: Itinerario del Canto LXXXI de Ezra Pound.”

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El miércoles 13 de septiembre, Armando Roa, Director del Instituto de Humanidades de la Universidad del Desarrollo, presentó la sesión adicional del seminario, la cual había sido anhelada por el público durante la primera clase, con el fin de seguir profundizando e indagando al amor en la poesía de Ezra Pound.

Si bien es cierto que la idea central del amor en Pound es la alteridad o más bien, el otro y que es: “buscar lo más noble del corazón del otro”, la metáfora de la luz, la cual se había analizado en la primera clase de Roa, es muy poderosa. Efectivamente, para el poeta, la luz permite atribuir una forma, luego un nombre y finalmente un ser. El profesor compartió entonces una lectura de varios versos de un poema de Ezra Pound dedicado a Hilda Doolittle, por la cual sintió un amor pasional: “Cuanto he penado para que pueda tener nombre […] Porque tú no eres una parte sino un todo” Nombrar el ser amado, así como encontrar la palabra precisa es una labor esencial para Ezra Pound. Confucio, en el cual el poeta encuentra inspiración, decía que nombrar ayuda a aprender cuál es el corazón de cada cosa, el eje firme de cada ser; el trabajo del lenguaje, entonces, es un acto esencialmente amoroso, con una dimensión sagrada. Así se explica su lucha en contra de quienes mal usan las palabras, pervirtiendo su significado.  La experiencia poética, subrayó, es una experiencia de vida, al igual que la experiencia amorosa. De hecho, cuando un poeta encuentra la palabra justa para mostrar e identificar lo que desea transmitir, Pound lo asimila a una consumación amorosa

La antípoda de las convicciones de Ezra Pound es el culto a la usura, definida por el poeta como el gran cáncer de la sociedad moderna, asociándola a la esterilidad y la impotencia. En el Canto XLV, del cual el profesor Roa leyó fragmentos, se puede apreciar su visión:

La usura asesina al niño en el vientre

Impide el cortejo entre jóvenes

Lleva impotencia al lecho, yace

Entre los recién casados

Estos versos muestran que para Pound la usura es lo opuesto del amor. Armando Roa hizo alusión al vínculo de Pound con Aristóteles,  en el cual se inspira el poeta. Ciertamente, para el polímata griego, la economía tiene el rol de satisfacer necesidades y cuando ya no cumple este papel y se vuelve una incesante búsqueda de ganancia (crematística) desnaturaliza el mundo. El dinero debe de ser un medio de intercambio, no un fin en sí mismo. Esta visión de Aristóteles es la que compartía Ezra Pound. Cuando el dinero no sirve a una necesidad real y humana, cuando la avidez por la ganancia y el tener desplaza la de ser, la fuerza individualizadora del amor queda en entredicho.

Pound luchó por brindar a la humanidad un sentido y un propósito superior, recelando de un universo donde todo se mercantliza. Decía que los templos, así como el lenguaje, eran sagrados porque no estaban a la venta y lo mismo se puede decir del amor. En una sociedad donde el dinero se establece como patrón y medida de todas las cosas, es sumamente difícil hacer florecer el amor, vinculado a la generosidad y el desprendimiento.

La próxima y última sesión del seminario se dará el miércoles 27 de septiembre, Gabriela Gateño presentará su clase “Plenitud y agonía de eros: La estética del amor en Bergman y Godard”.

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