Se inició Ciclo de Charlas Clandestino con la sesión "Desafíos de la ética en un mundo secular"

Edison Otero, Guido Larson y Paula Calderón, filósofos y docentes UDD, conversaron sobre la importancia de poder articular una ética secular en tiempos, donde la religión ha perdido su estatuto.

En el marco de la Semana de la Ética, el pasado miércoles, 31 de agosto, empezamos a dar vida al segundo Ciclo de Charlas El Clandestino de este año. “Desafíos de la ética en un mundo secular” dio la bienvenida a una serie de conversaciones con sentido sobre temas de trascendencia humana, que nos acompañarán hasta noviembre.  En esta primera ocasión, Edison Otero, Guido Larson y Paula Calderón, filósofos y docentes UDD, conversaron sobre la importancia de poder articular una ética secular en tiempos, donde la religión ha perdido su estatuto.

Guido Larson empezó por definir lo secular, lo cual “se puede entender como la ausencia de injerencia de la religión en las decisiones políticas”. Por otro lado, Edison Otero recordó que la moralidad antecede la religión; siendo así la moralidad es más antigua que la Humanidad. En ese contexto, también se discutió la idea de que es el Hombre es el responsable por todo lo que ocurre, y que “El ser humano es  esencia. La ética viene desde nuestra experiencia, desde la vivencia práctica”, explicó Otero.

Razonar es diferente de pensar. “El razonar se refiere a lo doméstico, a las varias decisiones y acciones del día a día; ya el pensar conlleva la empatía con el otro, que está junto conmigo”, dijo Paula Calderón.  Entonces surge la pregunta: ¿Cómo conectamos la ética con el pensamiento? “Salgamos de esta hipérbole y tratemos de formular argumentos: PENSAR – HACER”, sugirió  Larson.

Armando Roa, director del Instituto de Humanidades, preguntó a los expositores: “¿Cuál debe ser nuestro papel como Universidad referente a la Ética?” Aún más en el contexto actual de querer eliminarse la filosofía de la malla curricular de 3° y 4° Medios; “una tremenda barbarie” ?

A la pregunta, los docentes recordaron ejemplos prácticos, vividos en sala de aula, que plasman un alumnado ávido de conocimiento. Estando ahí un gran desafío ético: no abandonarlos.

En ese sentido, Otero recomendó ser necesario “construir una metodología nueva de enseñanza, basada en el reconocer, que el conocimiento es experiencia”, por lo tanto el rol del profesor es crucial en ese ejercicio. En el ejercicio de aterrizar el conocimiento al mundo del alumnado; de que éste lo pueda sentir, y por lo tanto tenerlo cerca; vivirlo. No en la forma de conceptos rebuscados y, por lo tanto, lejanos.

Eso es “generar alma en la Universidad”, concluyó Roa, recordando las palabras del Padre Fernando Montes, quien dictó una charla la UDD recientemente. “Generar alma, generar actitud es el desafío de la Universidad hoy”.

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