Versus. Mary Jane alias Marihuana

Por Isidora Rodríguez
V Periodismo

La naturaleza ha traído al mundo un sinfín de privilegios que nos han acompañado desde hace mucho tiempo. Uno de ellos es la polémica planta verde que la mayoría conoce como “marihuana”, nombre que ha sido mencionado más de un millón de veces en este último tiempo.

Este producto natural es utilizado por los humanos desde hace 7 mil años y tiene diferentes propiedades; una de ellas es sanar síntomas del cáncer como las náuseas y dolores provocados por la artritis. Este es el punto a favor para la legalización de esta substancia psicoactiva.

Los jóvenes que están leyendo la columna, deberían tener claro que un gran porcentaje de los veinteañeros y treintañeros consumen marihuana por lo menos una vez al mes, incluso muchos piensan plantar en septiembre para cosechar en abril: “Abril cosecha mil”. Sin embargo, ¿por qué sigue siendo dañina?

Señores, les voy a contar algo que no es novedad y que seguramente lo escucharon de sus abuelos, “todos los excesos son malos”, si una persona ingiere alcohol todos los días, los efectos van a ser terribles tanto física como psicológicamente. Lo mismo, e incluso en menor gravedad, ocurre con la famosa “Mary Jane”.

Pero no hay estudios que demuestren que fumarse un pito al mes o cada dos semanas sea dañino para una persona y no por eso voy a tener pérdida de memoria, menos capacidad motriz ni flojera para trabajar. Mi opinión es que mientras la marihuana no perjudique lo académico y lo profesional, está todo en orden.

Creo ser una persona que tiene sus prioridades ordenadas en la vida y considero que la planta de siete pétalos y fuerte olor, sirve para aliviarse y pasar un buen rato en una ciudad llena de malas vibras y malos tratos, ¿por qué prohibir un método para ser feliz?

Es decir, si a unos les sirve para calmar malestares a otros les proporciona la alegría necesaria para seguir con la rutina. También existen aquellos que abusan del THC y no logran salir del vicio, pero es importante destacar que las muertes provocadas por marihuana son cero.

Entonces en vez de hacerla ilegal y producir más narcotráfico, ¿por qué no llegamos a un acuerdo? Un país donde se fiscalice el consumo y exista libertad de decisión, pero es tarea del Estado llegar al equilibrio perfecto.

Mientras llegan a aquel punto de la balanza, dejen de criticar este producto que nos brindó la naturaleza porque para muchos es la solución a los obstáculos de la vida. No es una simple planta verde que estupidiza a los humanos.

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