Matías Lira, director de “El bosque de Karadima”: “Entendí que se pueden hacer proyectos complejos, pero que pueden llegar al público"

En el marco de las actividades “Desayunando con” que organiza la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) de la UDD, el director de cine y actor fue invitado para contar la experiencia desde cuando estrenó su primera película “Drama” (2010) y sus próximos proyectos.

Matías Lira. Director de cine y actor.

Matías Lira. Director de cine y actor.

Por Javier Salah M.

Matías Lira se ve relajado. Dice estar mucho más tranquilo que hace un par de meses, cuando estaba terminando la película “El bosque de Karadima”, donde confesó alguna vez que fue “un proceso doloroso y frustrante”, pero hoy celebra el éxito de la cinta.

Aunque confiesa que en esta película se involucró “demasiado” con la historia, no cree que haya sido un error. Eso sí, dice que para su próximo proyecto pretende mantener más distancia: “Hay que ser más frío con la historia para poder mirarla desde afuera.”

La película basada en el caso Karadima, registraba, hasta fines de mayo, cerca de 350 mil espectadores. Una cifra esquiva para el cine nacional, pero que hoy tiene a Lira con la libertad de seguir en la industria. Fue un proyecto de tres años que ahora, incluso, lo compró Netflix para todo el mundo: “voy a poder seguir grabando, que es lo más importante para un director de cine. Seguir en la investigación, aprendiendo el lenguaje audiovisual, experimentar, trabajar guiones, que funcionen, equivocarse”.

Sobre el éxito de su última película, dice que jamás pensó en la “popularidad que podría alcanzar. Entendí que también se pueden hacer proyectos que son densos, que son dramas, que son complejos, pero que pueden llegar al público”.

En cuanto al proceso, el director dice que logró hacer “un concepto fuerte. Es un equipo súper poderoso. Trabajar con Luis Gnecco y Benjamín Vicuña, aparte de ser monstruos de la actuación, me trajo muchos beneficios”. El también actor, trabajó con los guionistas Elisa Eliash, quien se enfocó en la historia a nivel general, con Alicia Scherson, quien vio la relación de pareja, y Álvaro Díaz, quien estudió el vínculo con los jóvenes. “Hay un proceso de investigación muy fuerte. Hay un sustento. Uno como realizador necesita convicción para hacer esto y no había nadie que supiera más del tema que yo”, puntualiza.

 

 

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