Homenaje a Pedro Lemebel

Hoy durante la madrugada falleció el escritor, cronista y artista plástico nacional Pedro Lemebel a causa de un cáncer a la laringe con el que luchaba hace bastante tiempo y por el cual se encontraba internado en la Fundación Arturo López Pérez.

De origen humilde, espectador de los barrios sociales y víctima permanente de la discriminación por su homosexualidad, Lemebel se convirtió en uno de los artistas más influyentes no solo a nivel nacional, sino que también hispanoamericano y mundial. Ganador del premio José Donoso en 2013, su trayectoria lo llevó a que el año 2014 fuera nominado al Premio Nacional de Literatura, presidido por la librería Metales Pesados y la Editorial Planeta. En un principio el escritor no quiso aceptar la postulación, principalmente por el mal que le aquejaba y el desgaste físico que este tipo de instancias demanda, pero a pesar de ello, y luego de una recolección de firmas abierta en la misma librería, aceptó la presentación y se convirtió en el “candidato del pueblo”, pese a ello no recibió el galardón.

El inicio de su popularidad como artista plástico se dio en el dúo artístico “Las Yeguas del Apocalipsis” formado junto con Francisco Casas. Por su parte, las primeras manifestaciones de su escritura son una serie relatos entre los cuales está la intervención en un acto político de izquierda en 1986, donde leyó Manifiesto (Hablo por mi diferencia), que además de evidenciar su tendencia política, deja claro que quienes la compartían también lo habían discriminado por su homosexualidad y los exhorta a aceptar a aquellos futuros niños que, cómo él

“…  van a nacer
Con una alíta rota…”

Este Manifiesto se convierte en un estandarte de lo que fue su escritura y filosofía de vida, en la que ser contestatario, la irreverencia, la sinceridad y la consecuencia, son parte de un discurso que acepta, reivindica y, por sobre todo, da voz a la diversidad sexual en un país, una época y un contexto donde era un tabú. Un comunicado que daba cuenta de su cáncer mencionaba que “dio una gran lucha contra esta terrible enfermedad, que pretendió dejarlo sin voz, pero ¿quién podría dejar sin voz a Lemebel? Su voz existe y persiste”, siendo una frase completamente acertada para un hombre que no solo luchó por transmitir su mensaje, sino que también encarnó el de otros que no podían expresarlo.

A pesar de su delicado estado de salud, fue posible verlo en la versión 2015 del Festival de Teatro Santiago a Mil en “Noche Macuca”, un homenaje a su obra que formó parte de las actividades de la cartelera de dicho festival.

El Instituto de Humanidades siente la partida de esta innegable voz de la literatura nacional.

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