Con la intensidad del trabajo de Sergiu Celibidache culmina el seminario "El Arte de la Dirección Orquestal"

La música es un vínculo afectivo y es ese vínculo el que produce la trascendencia. 

El día martes 26 culminó el seminario “El Arte de la Dirección Orquestal” con la charla “Sergiu Celibidache: Hacia una filosofía del sonido” dirigida por Armando Roa, Director del Instituto de Humanidades. Esta última sesión estuvo marcada por la intensidad que el director rumano entregaba a cada una de las piezas y el raciocinio que hacía de la música buscando abarcarla más allá de un mero ejercicio automático. Un ejemplo de ello fue el registro en video de la Obertura de Egmont de Beethoven con la Filarmónica de Berlín en las ruinas de la antigua Philharmonie, en 1950.

La clase, con una duración de cerca de dos horas, profundizó en el contexto de Celibidache, sus estudios en Filosofía y Matemáticas y cómo los mismos marcaron su forma de desempeñarse en la orquesta, aplicando en cada una de las presentaciones conceptos filosóficos, principalmente el del tiempo que desde su perspectiva marcaba la diferencia entre un sonido cualquiera, y la verdadera música: “La música es la traducción del tiempo… es una forma de organizarlo”, explicaba Armando Roa citando los escritos del director.

Con un gran cierre y un gran director de orquesta, concluyó este ciclo de charlas organizado por el Instituto de Humanidades de la Universidad del Desarrollo, Extensión Cultural del Círculo Israelita de Santiago y la Corporación Cultural Lo Barnechea.

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